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Vidal frena la definición de autoridades para la Legislatura

La negociación plena será luego del #22N. Después del ballotage se sabrá si el FpV, con Horacio González, sigue manejando la Cámara baja y su codiciado presupuesto. El rol de Massa.

La gobernadora electa de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, está enfocada en el desempate presidencial del próximo 22 de noviembre. Hasta entonces quedará en stand by la definición de las autoridades de la Cámara de Diputados, porque el resultado del ballotage condicionará la distribución de cargos. El PRO busca un acuerdo con el massismo, pero no lo cerrarán los legiladores: se cocinará  “arriba”. 
Las negociaciones legislativas se encaminan con el PRO como protagonista en diálogo con los demás sectores que componen la Cámara. Los amarillos tienen dos hojas de ruta para llegar a un acuerdo para controlar la Cámara baja. Por un lado, cerrar trato con el Frente Renovador. De allí saldría el nombre de Jorge Sarghini (actual titular del bloque massista) como la síntesis de la gobernabilidad de la que habla el massismo y que permita borrar a Horacio González -y al peronismo- de la conducción del cuerpo. El otro camino es llegar a un acuerdo con el kirchnerismo similar al alcanzado en la Legislatura porteña.
En Diputados tiene importancia tanto la presidencia como la vicepresidencia. Es que rige el sistema de doble firma para la aprobación no sólo de leyes; sino de subsidios, becas y fomentos que salen del presupuesto de la Cámara: un monto que supera los 2 mil millones de pesos. Por eso González anhela retener la presidencia y la llave podría ser que el vice sea de otro color político. En ese caso, los más perjudicados serían José Ottavis y La Cámpora. El diputado cristinista es el vicepresidente y la agrupación juvenil -a partir de los legisladores que tiene- baja a la organización subsidios de la Cámara. Pero las negociaciones no las hacen los legisladores. Es Massa, Macri y la Casa Rosada quienes llevan adelante las conversaciones. 
Por su parte, González tiene años de conversación legislativa. En la Cámara baja bonaerense dicen que “Horacio va a tratar de resistir”; pero para eso tendrá que convencer a los no tan propios. Algunos diputados del kirchnerismo ya sacan cuentas y estiman que el presidente del cuerpo deberá doblegar la voluntad de siete legisladores. Sin embargo, su espalda política ya no es la misma. Con Cristina Kirchner en retirada y La Cámpora jugando su propio juego a partir del 10 de diciembre, el futuro no se presenta muy optimista para el titular de la Cámara. 
Una pista también la dio el saliente diputado y electo intendente de Chivilcoy,Guillermo Britos. El legislador massista le había dicho a Letra P que “Horacio González ha sido un presidente de consenso; a todos nos ha tratado muy bien pero hoy por sí sólo no le dan los números para seguir siendo presidente. Es una persona inteligente y seguramente negociará con algunos de los espacios para seguir en la conducción”. 
Aparece en este grupo de “algunos espacios” un sector del radicalismo. En el Senado, la UCR haría un bloque separado del PRO articulando las votaciones en un interbloque. En Diputados se podría encaminar a la misma situación. Quien deberá organizar las filas será Ernesto Sanz. Es que la UCR deberá definir si es parte del gobierno o si privilegia su “pertenencia”; es decir su estructura, contratos y cargos dentro de la Cámara.
El Frente Renovador está en una inmejorable posición. Con la veintena de bancas propias puede influir sobre quién irá la presidencia, las principales comisiones (Seguridad, Asuntos Constitucionales y Justicia, Presupuesto e Impuestos o Seguridad y Asuntos Penitenciarios). Por eso propone a Sarghini. Quien define la posición renovadora es directamente Massa. Todo se definirá a partir del 23 de noviembre, un día después del domingo en el que se sabrá siMauricio Macri es presidente o se va a la casa.

(LetraP)