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La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina,
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Vidal reclamó por el Fondo del Conurbano y pidió "perdón" a los docentes


En su discurso de apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense, la gobernandora María Eugenia Vidal insistió en el reclamo por la actualización del Fondo del Conurbano y les pidió "perdón" a los docentes luego de que los gremios lanzaran un paro por 72 horas en toda la provincia en sintonía con el nacional declarado por la Ctera.

"Quiero pedirles perdón si en algún momento sintieron si nos equivocamos", dijo. "En este camino no están solos. Estamos haciendo todo para acompañarlos", expresó. "Queremos que quede claro que la prioridad es defender la educación pública- destacó Vidal-. Lo más importante tiene que ver con los chicos y los docentes".
"Quiero pedirles perdón si en algún momento sintieron si nos equivocamos", dijo. "En este camino no están solos. Estamos haciendo todo para acompañarlos", expresó.
"Queremos que quede claro que la prioridad es defender la educación pública- destacó Vidal-. Lo más importante tiene que ver con los chicos y los docentes".
La gobernadora aseguró que los 350.000 docentes que trabajan en la provincia se están capacitando. Y que los directores de las 2000 escuelas con peores resultados en las pruebas Aprender van a tener este año un posgrado.
"Queremos recuperar la educación pública. El trabajo que recuperan los docentes es fundamental. Valoramos su esfuerzo para capacitarse. Ustedes se vieron perjudicamos por un conflicto con los gremios que aún no resolvimos. Quiero pedirles perdón si sintieron que nos equivocamos", dijo la mandataria bonaerense.
Además, y de cara a las elecciones de octubre, fue tajante al sostener que no usa "a la Provincia como un trampolín de votos".
En otro tramo se refirió a la actualición de los fondos que Nación le gira específicamente a la provincia. "Vamos a seguir reclamando por lo que falta, que es la actualización del Fondo del Conurbano. Claro que tiene costos dar estas peleas, incluso cuando las das dentro de tu propio espacio político. Pero eso no se negocia".
 "Parte del legado que vamos a dejar es que el próximo gobernador, sea del partido que sea, va a contar con más recursos", dijo.
La mandataria bonaerense reclamó el año pasado que se indexen las transferencias del fondo del Conurbano por unos $19.000 millones. El gabinete de Macri aseguró que ese reclamo es justo, pero las transferencias aún no se hicieron efectivas, según informó una fuente de la Casa de Gobierno provincial.
El discurso completo: 

"Señor Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador.  Señor Vicepresidente Primero del Senado, Horacio López.  Señor Presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia, Manuel Mosca. Señor Presidente de la Suprema Corte de Justicia Provincial, Eduardo Julio Pettigiani.  Intendentes, Autoridades Religiosas, Miembros del Gabinete Provincial, Organismos de la Constitución, Legisladores Bonaerenses y Nacionales, Ministros de la Suprema Corte de Justicia. 
Queridos bonaerenses.
Hoy estamos dando inicio a un nuevo período ordinario de sesiones legislativas y transitando juntos el último año de mi mandato.  Hace tres años en este mismo lugar les dije que la Provincia dolía y les prometí un cambio profundo.  Tres años más tarde podemos preguntarnos: “¿qué cambió?”.
Más allá de los logros y de lo pendiente, la respuesta más importante es una sola: cambiaron los bonaerenses.  Fueron ellos los que en 2015 cambiaron el gobierno y en 2017 volvieron a apoyar ese cambio. Esa valentía y esa fuerza nos empujó a todos a cambiar.
Por eso cambiaron los valores. Por eso cambió una forma de gobernar que duró décadas. Cambió un sistema plagado de privilegios para los tres poderes de gobierno, donde siempre ganaba la política y nunca los ciudadanos.
Un sistema que encontraba afuera a los culpables de los problemas que tenía: la culpa era del Gobierno Nacional, la culpa era de los demás gobernadores y la culpa llegó a ser hasta de la Provincia que era demasiado grande y difícil de gobernar.
Un sistema donde la verdad y el hacer no eran valores. Cambió que hoy hay un Gobierno que se hace cargo, que da la cara, que no le echa la culpa a otros, que no defiende privilegios y que pone como prioridad a los bonaerenses.
Ya no se oculta la verdad. Por eso, en un año donde van a escuchar muchos discursos y posiciones, una vez más, como lo hice siempre, voy a hablar de los hechos, sin verso.Porque la realidad no se cambia con relatos. La realidad se cambia con trabajo, dando las peleas difíciles y no bajando los brazos. Y no hablo sólo de mi equipo de Gobierno. Estoy hablando de todos.
Esta Legislatura cambió. Empezaron a reducir gastos innecesarios y eliminaron las jubilaciones de privilegio para ustedes, el gobernador y el vicegobernador. Empezaron a presentar públicamente las Declaraciones Juradas para que todos los vecinos sepan cómo viven sus representantes. Sancionaron muchas leyes que eran impensadas hace solo tres años, como la Ley de Paridad de Género y la que pone fin a las reelecciones indefinidas. 
Ustedes decidieron que nunca más va a haber varones con B larga ni en el Conurbano ni en ningún otro lugar de la Provincia.
Sé también que estuvieron debatiendo dos leyes que cuentan con un gran consenso legislativo: la Ley de Extinción de Dominio y la ley de Alquileres. Las dos son muy importantes para los bonaerenses, muestran que en esta Legislatura hay diálogo y espero que sigan avanzando.
El Poder Judicial también cambió. Más de 13.500 jueces, defensores y fiscales van a mostrar públicamente su patrimonio. Además los fiscales tienen un nuevo Código de Ética que entre otras cosas les impide participar de reuniones partidarias y refuerza la independencia de la Justicia.
Empezaron a apartar a los que hacían las cosas mal y a generar más instancias de encuentro con las víctimas. Tenemos una nueva Ley de Enjuiciamiento de Magistrados. Funcionarios judiciales, fiscales y 14 jueces corruptos dejaron su cargo.
Espero que este año nos acompañen con el nuevo Código Procesal Penal para lograr que la víctima sea escuchada en todo el proceso y reducir la cantidad de apelaciones que puede hacer un delincuente para seguir libre a pesar de tener condena. 
La relación con el Gobierno Nacional es otro ejemplo de lo que cambió.
En 2016 les dije que iba a valer la pena que seamos parte del mismo equipo. Ya nadie se pregunta si el presidente y el gobernador hablan por teléfono y no es noticia si se miran en un acto. Eso es lo normal, es lo que se espera.
El compromiso del Presidente con la Provincia no fue por cadena nacional.Las cosas que lo reflejan son concretas, quedan para siempre y son para los vecinos. Estuvo con nosotros dando las peleas y las discusiones difíciles que había que dar.
Discusiones como la del Fondo del Conurbano. En más de una década ningún presidente ni ningún gobernador se animaron a darla porque significaba cortar con las aspiraciones políticas y enfrentarse al resto de los gobernadores.
Nosotros no somos lo mismo. Hablamos con el Presidente, fuimos a la Corte, al Congreso, peleamos por lo que nos corresponde, y comenzamos a recuperar los fondos que nos habían quitado.
Vamos a seguir reclamando por lo que falta que es la actualización del Fondo del Conurbano. Claro que tiene costos dar estas peleas, incluso cuando las das dentro de tu propio espacio político, pero me eligieron para defender los intereses de los bonaerenses. Eso no es negociable. Parte del legado que vamos a dejar es que el próximo gobernador, sea del color político que sea, cuente con más recursos.
El Presidente además nos acompañó en obras concretas como la Ruta 7, la 8 y la 5 después de muchos años de espera. En los Metrobuses que muchos criticaban y hoy son una realidad en La Matanza, 3 de Febrero y Morón. En obras de cloacas como las que recorrimos hace unas semanas en la cuenca Matanza-Riachuelo, o la del Salado donde estamos trabajando en el tramo más grande y recorrimos este lunes.
Y en peleas como las que estamos dando contra los narcos, contra las mafias y los delincuentes que sería imposible darlas sin él. También cambió la relación con el resto de los gobernadores. Como les dije, yo defiendo a esta Provincia sin construir una carrera política. Eso me trajo dificultades pero mi compromiso se sostiene.
No estoy acá para usar a la Provincia como un trampolín.La Provincia necesitaba que la quieran, que la cuiden y que la protejan. Eso es lo que estamos haciendo. Pasamos de una Provincia que no podía pagar los sueldos y aguinaldos a una que el año pasado, a pesar de las dificultades, adelantó el aguinaldo en julio y en diciembre a más de 600 mil familias.
Pasamos de una Provincia que en 2015 tenía 109 municipios con déficit a tener 90 municipios con superávit. De una que otorgaba recursos a dedo, según el color político del intendente, a una que trabaja en equipo con todos y en la que los 135 recibieron fondos para obras. Se terminó la discrecionalidad.
Pasamos de una Provincia que invertía muy poco en infraestructura a una que invierte más del doble. Sumando el presupuesto 2019 van a ser $246 mil millones destinados a obras. Son respuestas concretas que llegan para quedarse y que a los bonaerenses no nos saca nadie.
Pasamos de un Gobierno que le pedía plata al Banco Provincia impidiendo que los vecinos accedan a créditos, a uno que además de no pedirle un peso al banco, canceló la deuda que existía desde 2012.
Pasamos de una Provincia que tenía un gran nivel de déficit en el presupuesto a una que puede afrontar sus obligaciones y solo se endeuda para invertir en obras. Pasamos de una Provincia donde solo había una planilla con grandes números a una donde se cuida el mango.
Cuando llegamos se gastaban $550 millones de más en autos, en computadoras y artículos de oficina que no se podían justificar, con ese dinero compramos más de mil patrulleros. Se usaban $900 millones en gastos de funcionarios políticos. Con parte de esa plata sumamos 300 ambulancias más a nuestro sistema de salud.
En vehículos que estaban en desuso se gastaban $845 millones por el pago de sus seguros y en combustible que nadie controlaba. Con ese dinero pudimos pavimentar 280 cuadras más.
No tener tecnología y sistemas que centralicen a dónde iban los recursos no fue casualidad. La oscuridad y la falta de transparencia facilitaban que hubiera negocios. Porque créanme que no da lo mismo pagar $160 un bidón de agua en 2015 que pagarlo $47 como lo pagamos hoy.
No es lo mismo que cada área del Estado maneje sus fondos y haga compras que no figuran en ningún lado que tener un sistema que las centraliza y registra todo. No es lo mismo tener 25 sistemas liquidadores de sueldos distintos sobre los que no había control a tener solamente 2 que nos permiten detectar si hay irregularidades.
Pasamos de un Estado obsoleto, lento y burocrático a uno que empieza a dar respuesta. Pasamos de 175 mil expedientes de papel amontonados en carretillas a tenerlos digitalizados. Modernizar la administración no solo significa que sea más ágil y accesible para los vecinos, también es que sea más transparente. Esto es parte del legado, esto es construir futuro.
El próximo Gobierno va a encontrar un Estado con cuentas ordenadas, capacidad para invertir e información pública que sirva para trazar objetivos a largo plazo. Y así como cambiamos el Estado, cambiamos la forma de gobernar.
Cuando empezamos a caminar la Provincia encontramos lugares a los que hacía décadas que no iba un gobernador. Lugares como Henderson que estuvo 21 años sin recibir una visita o como Rauch que estuvo 23 años.
También encontramos hospitales provinciales donde las recorridas se hacían siempre de día y por zonas delimitadas, los dirigentes no iban a las guardias de noche para conocer y ver cómo estaban las cosas.
En los barrios postergados la situación era peor. En muchos la única referencia que había era el puntero. Y en estos años junto a mi equipo realizamos la reunión de gabinete en distintos municipios del interior: desde Bahía Blanca hasta Magdalena, desde Trenque Lauquen hasta Las Flores.
Y no solo vamos nosotros. Además creamos el programa Acercarte que recorre la Provincia y así más de 5 millones de bonaerenses disfrutaron de espectáculos de danza, teatro, recitales y cine en sus ciudades.
El mes pasado terminé de recorrer por segunda vez los 135 municipios de la Provincia como Gobernadora. En cada lugar donde quisieron recibirme, me reuní con el intendente en su despacho, sin mirar si era de mi partido o no.
Hace 15 años que todas las semanas de mi vida recorro los barrios con más necesidades. Los que me recibieron lo saben. Sus familias lo saben. Sus vecinos lo saben.
A muchos aún hoy les contesto sus mensajes en mi celular. No me sorprende que algunos dirigentes se manifiesten en contra de las recorridas y los timbreos que hacemos.
Escuché frases como “con estar cerca no alcanza” o “además de recorrer hay que hacer”. Incluso algunos me invitaron a que deje de “pasear” y sugirieron que mis encuentros con los vecinos “estaban armados”, y ahora hasta dicen que son militantes.
No se confundan. Aunque les cueste aceptarlo, hacer política con la verdad es encontrarse con gente de verdad y escucharlos de verdad.
Sé que muchos de los que piensan que esto es falso son cómplices de métodos de escrache, que quieren que deje de estar cerca de los vecinos y de involucrarme. Pero les digo que no lo van a lograr.

Yo voy a seguir yendo a la casa de los bonaerenses y tocando el timbre. Voy a seguir conociendo sus historias y los barrios donde viven. Voy a seguir caminando esta Provincia porque lo que les pasa no me es indiferente.
Voy a seguir trabajando por un Estado presente, que está cerca y que mejora día a día. Porque para salir del abandono te tiene que importar, tenés que preocuparte.Si alguien les dijera que se preocupa por ustedes pero nunca pisó su casa, el barrio, ni siquiera el municipio donde viven, ¿le creerían?
Estar cerca no es un valor abstracto. Para nosotros es una forma de entender la política. Por eso no solo cambiamos la forma de gobernar, también el fondo.
Cambiamos para quién gobernamos. Gobernar para los dirigentes no es una opción. Gobernamos para los que menos tienen, los que viven en la pobreza y para los que más se esfuerzan, las familias de clase media. Hace más de tres años desde este mismo lugar les dije que íbamos a multiplicar la presencia del Estado donde más se lo necesitaba.
Las oficinas públicas llegaron juntas a los lugares más postergados. Gracias al trabajo con el Gobierno Nacional y los municipios, logramos que el Estado en Tu Barrio atendiera las necesidades sociales de más de 3 millones y medio de personas en 53 municipios.
Son más bonaerenses que accedieron al DNI, a la AUH, a la tarjeta SUBE, que se atendieron con un médico y que recibieron una vacuna en estos barrios sin intermediarios, donde antes el Estado nunca entraba.
Para fin de año vamos a instalar 50 oficinas fijas con todos estos servicios y que se suman al trabajo que ya estamos haciendo con las 35 Casas de Encuentro Comunitario. El Estado ahora llegó para quedarse.
Detectamos que 50 mil chicos no tenían su DNI. Sí, estaban en las escuelas públicas y no tenían DNI. A todos ellos los estamos yendo a buscar, escuela por escuela, para que puedan tenerlo.
También nos ocupamos de la alimentación de nuestros chicos. Hoy hay 300 mil familias que reciben el apoyo del Plan Más Vida y aumentamos 416 % el monto que reciben.
En lo que va de la gestión alcanzamos a casi de medio millón de chicos y embarazadas con el Programa un Vaso de Leche Por Día que empezó en 2016. Y en los comedores escolares donde los chicos recibían platos que no garantizaban su crecimiento por $6,30, aumentamos 246 % los montos y ahora comen carne, frutas y verduras.
Hoy todo chico que va a una escuela pública primaria tiene garantizado el desayuno o la merienda. Nos importa que coman bien y que crezcan sanos. Por eso establecimos un menú obligatorio y convocamos a instituciones como el Centro de Estudios Sobre Nutrición Infantil (CESNI), el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (CEPEA), las universidades de La Plata y San Martín, para que junto al Colegio de Nutricionistas monitoreen y controlen los platos.
Este año los resultados de esos controles van a ser públicos después de haber pesado cada plato, municipio por municipio, de 500 escuelas. El año pasado también les dije que nos íbamos a sumar al Plan de Integración de Barrios Populares que impulsa el Gobierno Nacional. Queremos que cada bonaerense, sin importar el lugar en el que viva, cuente con el Estado.
Por eso estamos trabajando en los barrios más postergados. Todos somos conscientes de la pobreza en nuestra provincia. No empezó en 2015, la venimos padeciendo hace décadas.
La diferencia, lo que cambió, es que nosotros no negamos la realidad. Decimos la verdad, asumimos la responsabilidad y decidimos hacer algo para que todos tengan acceso a una vida mejor.
La única manera de cambiar es impulsando políticas públicas de largo plazo.Y eso es lo que hace este programa de integración: llevar agua potable y cloacas, vaciar los pozos ciegos, asfaltar, regularizar la situación de las viviendas, poner alumbrado, llevar obra hidráulica y de saneamiento, construir espacios públicos y acercar oficinas públicas.
En estos barrios es el Estado el que llevó las respuestas concretas y no el puntero. Se trabaja con las organizaciones sociales y los referentes para que los chicos puedan hacer deporte, tengan apoyo escolar y reciban la contención que necesitan. Se lleva más presencia policial que dé seguridad a los vecinos, que tengan lugares para denunciar y sean parte de la lucha contra las mafias y el narcotráfico.
Gracias a denuncias como estas, en diciembre detuvimos en La Matanza al líder narco David Cabañas. Hacía un mes que estaba prófugo y había impedido que lleguemos con las oficinas del Estado al barrio Puerta de Hierro. Hoy los vecinos están más tranquilos porque él está preso. También esta semana detuvimos a otro líder narco, “El Indio” Suárez, que era el máximo proveedor de droga en Villa Itatí de Quilmes.
Los bonaerenses pueden ver que esta pelea es hasta el final. Para cambiar algo tan profundo como la pobreza estructural primero te tiene que importar. Y a nosotros nos importa como también les pasa a los intendentes de Cambiemos y de la oposición que están trabajando en este programa.
Porque a los vecinos de Porá, Libertad, Itatí, La Cava, Costa Esperanza, Carlos Gardel o Garrote, entre otros barrios, no les importa si el centro de salud lo hizo uno u otro, si el pozo ciego lo vacía uno u otro, si a su hijo lo rescata del transa uno u otro.
Solo les importa que se haga, que lleguen mejoras y no que les quieran hacer creer que la pobreza tiene dueño. Como si ellos no supieran que empezó hace décadas y que lo que reciben no es un regalo que tienen que agradecer sino un derecho que empieza a repararse.
Tan importante como ellos son las familias de la clase media. Nos importa seguir construyendo un Estado que prioriza a todos los que se rompen el alma trabajando para estar mejor.
A todos los que se levantan temprano y se acuestan tarde, que viajan horas para llegar a su trabajo y que quieren que sus hijos tengan una vida mejor. A todos ustedes les digo que no desconocemos su realidad. Sabemos que son los que más han puesto y a los que más les ha costado. Por eso hacemos nuestro mayor esfuerzo para acompañarlos.
La eliminación de los impuestos provinciales en las tarifas de luz, agua y gas; los descuentos en compras a supermercados a casi 1 millón de bonaerenses en 2018; el Boleto Estudiantil a medio millón de chicos para ayudarlos a que lleguen a la escuela o la universidad; los productos a precios más bajos en mercados de 23 municipios; la ayuda económica y créditos a los que accedieron más de 60 mil Pymes.
Todas estas son políticas para acompañar a la clase media, vamos a sostener y vamos a seguir sumando otras mientras sea necesario. Lo mismo hicimos con el campo. Estamos cerca desde el primer momento y, a pesar de la sequía que hemos sufrido el año pasado, vamos a tener una cosecha récord en maíz, trigo y cebada gracias a que los productores y trabajadores rurales siguieron confiando.
El cambio de forma y de fondo también es defender lo público. Defender lo público es haber ampliado y aumentado el monto de las prestaciones sociales. Defender lo público no es un discurso, una marcha, una remera o un escrache. Es haber sostenido un Estado que estaba quebrado.
Defender lo público es haber ayudado a pagar sueldos y aguinaldos a todos los municipios de todas las fuerzas políticas cada vez que lo necesitaron para que ningún trabajador municipal sufriera las consecuencias de una mala administración.
Defender lo público es demostrar con hechos que la política de derechos humanos es de todos. Somos el Gobierno que más ha invertido en espacios de la memoria y que le dio por primera vez una sede propia a Las Abuelas de Plaza Mayo en la Plata. Por iniciativa de ellas digitalizamos todas las partidas de nacimiento de la dictadura para ayudarlas en la búsqueda de sus nietos y exoneramos a policías retirados que fueron parte como Miguel Etchecolatz.
Defender lo público es ser un Gobierno que trabaja por la igualdad de género. Pasamos de que se nombren solo un tercio de mujeres en la Justicia a que la mitad de los cargos designados de jueces, fiscales, defensores oficiales sean mujeres. Además, la mitad de esta Legislatura será ocupada por mujeres y el Servicio Penitenciario y la Policía también tienen más mujeres.
A partir de este año pondremos en funcionamiento un protocolo para el Poder Ejecutivo que establece mecanismos de denuncia y respuestas concretas para las trabajadoras de la Provincia en caso de acoso laboral o cualquier tipo de violencia.Lo enviaremos a esta Legislatura para que lo debata y lo extienda al resto de los poderes.
Defender lo público es ocuparse de lo que importa y no solo de lo que se ve. Defendiendo la salud pública decidimos empezar por lo más urgente. De los 80 hospitales provinciales, 53 tenían problemas edilicios graves. En 4 años, no se puede recuperar lo que no se hizo en 28. Por eso establecimos prioridades, y nos ocupamos de las guardias, que son el corazón de los hospitales y donde se atienden las urgencias.
Transformamos las salas de espera, renovamos los shock rooms donde se estabiliza a los pacientes más críticos, instalamos equipamiento y pusimos cámaras de seguridad y más policías para cuidar a los que trabajan allí de situaciones de violencia.
Ya mejoramos 38 guardias provinciales, 5 guardias municipales y para este año vamos a terminar con todas las guardias provinciales renovadas y 9 municipales. Decidimos no inaugurar hospitales vacíos sin equipamiento ni médicos como tantas veces pasó sino arreglar los que existen primero, hacer lo que no se ve.
Con ese mismo criterio, pusimos el foco en los Centros de Atención Primaria y junto al Gobierno de la Ciudad creamos la Red Pública de Salud AMBA.
No importa si son responsabilidad de los intendentes sea cual sea su partido.

Las salitas de salud son el primer lugar al que va un vecino pidiendo ayuda, haciendo cola desde las 4 de la mañana para que a las 8 en algunos lugares le digan que solo hay 14 turnos para pediatría o que ni siquiera tengan pediatra.
Esto es lo que queremos dejar atrás. Con la Red Pública AMBA vamos a garantizar este año en más de 200 centros de salud de 18 municipios del Conurbano los profesionales especializados que hagan falta, conexión a internet y que cada médico pueda acceder a la historia clínica digital del paciente, a equipamiento y a un edificio en condiciones.
En este momento muchos de estos centros están obra. Muchos van a ser nuevos y van a estar ubicados donde la gente los necesita, no donde la política manda. En 2016 les hablé de implementar el SAME y que llegue a toda la Provincia.
Muchos dijeron que era imposible. Hoy el SAME funciona en 93 municipios y va a funcionar en los 135.

Y además seguimos trabajando para reducir la mortalidad infantil. Pusimos en funcionamiento un programa que nos permite seguir caso por caso y tener un cuidado integral de las madres y los recién nacidos en los momentos en los que más lo necesitan.
La mortalidad infantil bajó en 2017 y los números que hoy tenemos y serán publicados en los próximos meses muestran que en 2018 volvió a bajar. Las guardias, los centros de atención primaria, el SAME, las políticas para reducir la mortalidad infantil no son todo lo que hacía falta en el sistema de salud pero son lo que no podía esperar.
Detrás de esto no hay relatos, hay realidades. Detrás de esto estamos todos. Es el Estado dando respuestas concretas. También, y más que nunca en estos días, queremos que quede claro qué es para nosotros defender la educación pública. Durante años no se priorizó la inversión, ni se impulsaron políticas públicas consolidadas en el tiempo.
Los 12 mil edificios escolares, salvo contadas excepciones, tenían problemas de infraestructura, la mayoría graves en 2015.
Edificios abandonados, computadoras entregadas a escuelas sin conexión a internet y que nunca habían sido mantenidas, el incumplimiento del calendario escolar durante años, generaron una pérdida de confianza en la escuela pública que hizo que cada vez más familias eligieran la educación privada.

Hoy hay una gran diferencia. No solo nos estamos ocupando de cambiar lo que estaba mal sino que empezamos a poner las bases para tener una educación pública de calidad. Por eso cada vez que nos sentamos a hablar sobre la educación pido que lo hagamos con la verdad sobre la mesa. Los verdaderos protagonistas son los chicos, sus familias y los docentes. Lo más importante tiene que ver con ellos.
Impulsamos una transformación histórica que cambie para siempre la educación pública en la Provincia. Pasamos de una falta total de datos, de no saber cuántas escuelas ni alumnos había, a ser una Provincia que tiene estadísticas para poder proyectar el camino a seguir.
Pasamos de no saber la calidad de contenidos que se enseñaban a tener las evaluaciones Aprender que nos permitieron ver en qué se tenía que mejorar en las escuelas.
Pasamos de no saber si los chicos aprendían o no porque les decían a los docentes que desaprobar era estigmatizante, a conocer la verdad porque restituimos la escala de calificaciones. Hoy los docentes pueden trabajar con libertad.
Pasamos de tener una currícula que no se actualizaba desde 2008 a enseñar robótica en nuestras escuelas primarias, dándoles a los chicos herramientas para el futuro que les va a tocar afrontar.
En estos meses he escuchado muchas veces pedir por las obras en las escuelas, y yo me pregunto: más de 6 mil intervenciones, sextuplicar la cantidad de obras, ocuparnos de que el Fondo Educativo se use para arreglar los edificios escolares, ¿no es hacer obras en las escuelas? ¿Falta?
Claro que falta, claro que todavía no pudimos llegar a todas, claro que tenemos un camino largo por recorrer en los 12 mil edificios escolares, pero no fuimos nosotros los que dejamos de invertir, los que dejamos que nuestros edificios se caigan a pedazos, los que no hicimos mantenimiento.
Por eso, a todos los dirigentes que me dicen esto, les pregunto: ¿dónde estuvieron ustedes los últimos 10 años antes de mi gobierno? Fueron cómplices del abandono o simplemente miraron para otro lado.
Nosotros somos los que estamos invirtiendo como nunca para poner dignidad donde antes había edificios destruidos. Pasamos de que cada vez más chicos dejen la escuela a empezar a reducir el ausentismo y el abandono escolar en el secundario. Logramos que 5 mil chicos vuelvan a estudiar gracias al programa Asistiré que implementamos con el Gobierno Nacional.
Además, pasamos de tener 174 mil adultos anotados para terminar la escuela a casi 500 mil que decidieron iniciar o retomar sus estudios. Y no solo volvieron a estudiar, ya tenemos resultados. Las evaluaciones sobre los adultos que hicimos en 2018 lo muestran: el 58 % alcanza buenos niveles en lengua, 67 % en matemática y el 87 % dice que va a seguir estudiando.
Esta es nuestra respuesta a los que decían que cerrábamos las escuelas para adultos: más adultos estudiando y aprendiendo. Eso es mucho más que terminar el secundario, es apostar a la superación, es demostrarles a tus hijos que la educación es el camino para construir un futuro. Cada una de estas cosas las logramos juntos y hoy ya no se discuten en la Provincia.
Los desafíos que planteamos en educación tienen como prioridad que los chicos puedan salir de la escuela preparados para hacer realidad sus sueños. Queremos recuperar la educación pública, que sea una herramienta que iguale las oportunidades y que a la vez impulse a nuestros chicos a superarse.
La escuela pública es un puente y un lugar de esperanza para el ascenso social. En este camino, el trabajo que realizan los docentes es fundamental.
A todos ellos les quiero hablar.

Sabemos bien que su rol no se limita a lo que pasa en el aula. Valoramos el esfuerzo que hacen. Valoramos el trabajo de todos los días para enseñar a nuestros chicos y las horas que dedican en sus casas a preparar las clases.
Valoramos cuando escuchan a sus alumnos y los contienen.

Cuando dedican su tiempo a capacitarse y cuando están ahí poniendo lo mejor de sí para dejar una huella que motive a sus chicos a ser mejores. Durante el último tiempo muchos de ustedes se vieron perjudicados por el conflicto que hemos tenido con los gremios.
Quiero pedirles perdón si en algún momento sintieron que nos equivocamos.
En este camino no están solos, estamos haciendo todo para acompañarlos.

En una Provincia donde se sentían desprotegidos en situaciones de violencia, impulsamos la ley que sanciona a aquellas personas que los agreden, maltraten o insulten. Donde daba lo mismo ir a trabajar que no hacerlo, empezamos apremiar el presentismo para reconocer al que cumple y da el ejemplo.
Donde el Estado había dejado de hacerse cargo de las capacitaciones, volvimos a impulsarlas, aumentamos la cantidad y la calidad para que puedan actualizarse y estar más preparados.
De los 350 mil docentes que trabajan en la Provincia se están capacitando 235 mil. Y los directores de las 2 mil escuelas más necesitadas y con peores resultados en la Evaluación Aprender 2016 este año van a tener su postítulo académico en gestión y conducción educativa.
En una Provincia donde no se hacían concursos para cubrir cargos jerárquicos desde hace más de 10 años y no se respetaba el Estatuto del Docente, volvimos a abrirlos para que todos aquellos que quieran empezar un camino como directores, inspectores y secretarios puedan hacerlo.
Además pusimos en marcha ABC Maestros, un espacio de comunicación donde podemos dialogar y ver de cerca cuáles son sus experiencias y conocer el trabajo que realizan todos los días.
Ya realizamos 219 encuentros con más de 4 mil docentes en más de 75 municipios.

Las grandes transformaciones no son posibles si no se hacen en equipo. Ese es el compromiso que asumimos y por el que vamos a seguir trabajando. Sabemos que falta y que cambiar un sistema que durante años funcionó mal lleva tiempo, pero ya no es como antes.
Hoy nos estamos ocupando de hacer lo importante.La diferencia más importante con el pasado es que la Provincia nos importa de verdad. La queremos de verdad. Nos interpela de verdad.
Y cuando algo que querés te interpela no te da igual empezar una obra que no empezarla. No te da igual paralizar la inversión en una ruta que seguir avanzando en mejorarla.Porque cada obra es mucho más que cemento. Más que ladrillo, más que materiales, más que la plata que cuestan, las obras dan certeza.
Certeza de que hay un Gobierno que trabaja. Certeza de que tus impuestos van a donde tienen que ir. Certeza de que no estamos condenados a sufrir siempre los mismos problemas.
Los bonaerenses saben que estuvieron años sin respuestas. 5 años esperaron que se terminen las obras hidráulicas en la Plata, Berisso y Ensenada. Apenas llegamos las pusimos en marcha y las terminamos este año.
Casi 10 años esperaron la obra hidráulica en Arrecifes. La terminamos en 18 meses. 15 años esperaron los vecinos de Luján. Sufrieron más de 30 inundaciones, 7 solo en 2014. Hoy ya está la primera parte empezada en el canal Santa María.
25 años esperaron los vecinos de Tigre el puente Taurita. Fue de las primeras que hicimos y beneficia a medio millón de personas. Casi 30 años esperaron la ruta del Cereal y ya terminamos un tramo.
Y lo peor no es la espera sino la sensación de que al que gobierna no le importa nada lo que te pasa. El símbolo de eso es este caño que hasta hace un año estaba en las calles de La Plata. 60 años esperaron los vecinos que se invierta en caños.
Como nadie te va a votar por cambiarlos porque no se ven y el agua se toma igual, no se cambiaba. Pero a vos como Gobierno no te puede dar lo mismo que el caño esté oxidado. No te puede dar lo mismo hacer la obra que no hacerla.
Esta es la diferencia más grande. Esto marca que la espera terminó. Terminamos 1.800 obras y para el fin del mandato van a ser 1.100 más.
Son 215 km de ruta pavimentada, más de 1.300 km repavimentados, 300 obras hidráulicas terminadas y 300 km de cañerías renovadas.

¿Falta? Por supuesto. Pero cada obra terminada trae una solución concreta y una Provincia mejor. Marca un antes y un después. ¿Pero para qué sirven las obras si los bonaerenses siguiéramos condenados a vivir con miedo? ¿De qué sirven las calles asfaltadas si te da miedo caminarlas?
Además de escucharlo en cada una de las casas que visité, lo vi en las rejas de las viviendas, en las familias que se preocupan cada vez que sus hijos salen a la calle, en las mujeres valientes: madres, hermanas, tías, abuelas, que recorren solas los pasillos de las villas para rescatar a sus chicos del consumo.
Sé que la inseguridad es un problema y que veníamos de años de inacción en este tema. Desde el 10 de diciembre de 2015 la seguridad es una prioridad. No importa cuántas peleas haya que dar. No importa cuántas mafias haya que enfrentar.
No importa si esto era como decían muchos “el sistema” que funcionaba en la Provincia.

Lo dije antes de ser Gobernadora. Lo dije el primer día que asumí. Y lo voy a decir siempre: no soy parte y no voy a serlo nunca. Por eso una de las primeras medidas que tomamos fue iniciar la Reforma en la Policía de la Provincia.
En nuestra Policía trabajan más de 92 mil personas, la mayoría de ellas eligieron esa carrera por vocación de servicio. Estoy hablando de bonaerenses valientes que todos los días se ponen el uniforme y arriesgan su vida cada vez que salen a la calle.
Cuando llegamos no solo no tenían los recursos básicos para hacer su trabajo, tampoco contaban con un Gobierno que los apoyara en la lucha contra el delito.
¿Sino cómo se explica que no tenían chalecos? Lo único que tiene un agente en la calle para protegerse, nuestros policías no lo tenían. Hoy todos los policías que están en la calle tienen un chaleco en condiciones.
¿Cómo se explica que había una mayoría de policías responsables y honestos que tenía que convivir con una minoría que transaba con los narcos, que transaba con las organizaciones criminales, que transaba con los barras? Hoy están en juicio oral los policías que en marzo de 2016 denunciamos en esta ciudad por recibir sobres y hay más de 12 mil policías apartados de la Fuerza por distintos delitos.
¿Cómo se explica que cualquier delincuente podía escuchar el radio policial porque no tenían la tecnología para garantizar la comunicación? Hoy tienen equipamiento especial encriptado.
Era imposible que los bonaerenses vivamos seguros. Pero empezamos a dar la pelea para tener la Policía que nos merecemos.
Protegemos a los buenos policías y separamos a los malos. 800 de ellos están presos e hicimos público el Registro de Policías Exonerados.
Pusimos en primer lugar la transparencia y la formación. Desde el rango de Oficial Inspector todos tienen que presentar su Declaración Jurada y ya tenemos 34 mil presentadas.

Duplicamos el período de capacitación, incorporamos nuevos contenidos y pusimos un sistema de reentrenamiento permanente. Por eso priorizamos que nuestros policías viajen para formarse y tomar clases con organizaciones internacionales como el FBI y la DEA.
En equipo con el Gobierno Nacional pusimos más agentes en los lugares peligrosos y más de 2 mil policías de la Provincia que estaban haciendo tareas administrativas ya están en la calle realizando el trabajo para el que se formaron.  Refaccionamos comisarías e invertimos en tecnología.
Creamos una aplicación para que los vecinos puedan hacer denuncias por celular que vayan directamente a la fiscalía y extendimos el 911 que ahora llega al 94 % de los bonaerenses.
Todavía falta pero de esta manera logramos resultados. La tasa de homicidios bajó. La tasa de robo de autos bajó y la de secuestro también bajó.
Más seguridad no es solo más policías, es mejor policía, es más transparencia y también es ocuparnos de lo que pasa en las cárceles.

Por eso hicimos la primera Reforma Integral del Servicio Penitenciario en democracia. Removimos a la Cúpula y reemplazamos al Jefe del Servicio Penitenciario.  Exigimos las Declaraciones Juradas de más de 6 mil agentes e iniciamos un proceso de evaluación de todo el personal.
Reestructuramos lo que pasa en las cárceles para potenciar la reinserción de los detenidos.

Si una persona comete un delito, es responsabilidad de la Justicia que pague por lo que hizo. Pero que una persona que estuvo años en la cárcel pueda rehacer su vida y reciba las herramientas para iniciar un camino distinto es responsabilidad de todos.
Antes no lo veían así. Por eso cuando llegamos solo funcionaban 51 talleres de oficios. Hoy funcionan más de 340. Además, tienen acceso a educación y a deportes.
Hace poco inauguramos en Campana la primera Unidad Modelo para jóvenes adultos de entre 18 y 21 años que tienen condenas menores a 5 años. Para cuando termine nuestra gestión vamos a haber incorporado casi 3 mil plazas, dos veces la capacidad de la cárcel de Alvear. Cada iniciativa que realizamos dentro de las cárceles se traduce en mayor seguridad en las calles.
Lleve el tiempo que lleve, lo que empezamos es hasta el final. La pelea contra los narcos es sin cuartel y muchos me pueden decir que se sigue vendiendo droga en la Provincia y tienen razón. Pero hace solo unos días los vecinos del barrio Villa Lanzone de San Martín vieron cómo en el mismo búnker donde todos los días se vendía droga entramos con la policía, detuvimos a los narcos y demolimos el lugar.
Como ese búnker ya son 93 los que derribamos. 1 cada 12 días en lo que va de la gestión. No estamos yendo solo en contra de los transas de la calle.
14 Estamos yendo hasta arriba, llegando hasta cabezas como el Rey Arturo que está preso desde 2017, y a jueces y fiscales que tenían complicidad con ellos. Hace tres años esto era inimaginable.

Realizamos más de 100 mil operativos, la mayoría en lugares donde antes el Estado no entraba.
En tres años pasamos de 13 mil allanamientos a más de 20 mil, de 68 mil procedimientos a más de 84 mil y de $18 millones de plata secuestrada a más de $ 75 millones.

También incautamos mucha más droga: pasamos de 269 mil dosis de paco a más medio millón, de 40 mil kg de marihuana a más de 66 mil kg. Solo en 2018 detuvimos a más personas por crímenes de narcotráfico que en 8 años de la gestión anterior. También estamos peleando contra el juego ilegal y restringimos el juego legal.
En la pelea contra el juego ilegal realizamos casi 400 allanamientos, secuestramos más $ 55 millones y tenemos más de 340 detenidos que están a disposición de la Justicia. También avanzamos en la restricción del juego legal. Cuando llegamos había bingos repartidos por toda la Provincia, sin importar si eran zonas turísticas o las más vulnerables, como el que se estaba por construir frente a La Salada. Hoy ese bingo no existe.
Cerramos 2 bingos, 3 casinos y llamamos a licitación pública la administración de las máquinas tragamonedas después de 23 años y con una ley votada por esta Legislatura regulamos por primera vez el juego online y brindamos asistencia a los que sufren de ludopatía. Pusimos un 0800 con el que se pueden comunicar las 24 horas.
Lo mismo que estamos haciendo contra los barras. El fútbol es un espectáculo para toda la familia, no un espacio de violencia donde se enriquecen los mafiosos. Enfrentamos a las barras y ya detuvimos a 100 líderes de 25 clubes de la Provincia.  Cualquiera de estos violentos hasta 2015 entraba a las canchas. Hoy hay 1.500 que no pueden volver a entrar y detuvimos a más de 2 mil personas en los estadios.
De esta manera, ya llevamos 360 partidos con público visitante.

Las peleas contra los narcos, contra el juego legal e ilegal, contra las mafias y contra los barras son parte de un abordaje integral.
Son contra todos los corruptos y todas las mafias. No nos vamos a cansar ni nos vamos a rendir. Los vamos a ir a buscar y les vamos a ganar. Los bonaerenses dijimos basta.

Nadie puede borrar lo que logramos en estos años ni detener las reformas profundas que hicimos realidad.
Esta transformación llegó para quedarse porque va mucho más allá de una Gobernadora o de un equipo de Gobierno.
Esto marca que avanzamos en un camino de esperanza que nos lleva a un futuro mejor, marca un nuevo rumbo para la Provincia. 

Mi primer mandato como Gobernadora termina el 10 de diciembre de este año. Los bonaerenses van a decidir quién quieren que continúe. Hace tres años les dije: “somos mucho mejores que la vida que llevamos y podemos hacer mucho más. La Provincia no resiste más improvisaciones ni acciones de corto plazo”.
Mucho se podrá decir de qué logramos y qué no. Muchos podrán criticar o aplaudir, pero más allá de lo que se diga, están los hechos. Está el legado que dejamos y eso es indiscutible. Eso no es relato.  La Provincia que queremos está lejos pero hemos empezado un cambio.
Un cambio de verdad.

¿Qué cambió? Cambió que los municipios ya no tienen que esperar más de 20 años la visita de un gobernador porque hay un Gobierno que está cerca. Cambió que en los barrios antes estaban los punteros, hoy están las oficinas del Estado. Cambió que antes se inauguraban hospitales que eran edificios vacíos y hoy se mejoran las guardias. Cambió que antes no estaba la plata para los sueldos y hoy adelantamos los aguinaldos. Cambió que hoy nadie se queda indefinidamente en el poder y los Barones del Conurbano son parte del pasado.
Hemos demostrado que se puede trabajar en política sin enriquecerse, mostrando cómo se vive. Hemos demostrado que se puede gobernar respetando a las instituciones, respetando la diferencia de poderes y dialogando con todas las fuerzas políticas.
Que se puede empezar y terminar obras. Que se puede avanzar con las obras del Salado para evitar inundaciones y recuperar más de 1 millón de hectáreas productivas.
Que se puede hacer que en las escuelas se enseñe robótica. Que se puede tener una escuela como el Nacional Buenos Aires en Escobar. Que se puede tener la Universidad del Cine y la Escuela del Colón en Mar del Plata. Que se puede hacer que la conectividad, que es un nuevo derecho, llegue a 3 mil escuelas, a mil dependencias policiales, a 92 establecimientos de salud.
Que se puede hacer las denuncias desde tu celular y lleguen directo a la Justicia sin que ninguna comisaría las cajonee. Que se puede pelear contra las mafias, que pueden ir presos ex jueces corruptos, barra bravas criminales y dirigentes ladrones. Aun peleando contra el miedo y las amenazas. Que se puede pelear contra los privilegios y hacer que los recursos que son de todos vayan a la gente y no a unos pocos.
Que se puede hacer política sin gritos, sin mentiras, sin agredir a los que piensan distinto. Que se puede gobernar sin relato y dar la cara, diciendo la verdad, incluso cuando hay dificultades. Este es el alma del cambio: que somos realmente distintos.
Demostramos que somos mucho más que nuestra historia y que los errores del pasado.  Solo necesitábamos animarnos. Cambiamos porque estábamos hartos de mentiras, queríamos construir desde la verdad.
Porque esa verdad dura, difícil, es nuestra. La reconocemos. Podemos mirarnos a los ojos con la verdad y trabajar para tener el futuro que queremos. La de la prepotencia, la de la desidia y la de los atajos, esa no es la Provincia que quiero.
Quiero una Provincia donde gana el que se esfuerza. Quiero una Provincia donde nuestros chicos tengan las herramientas para crear y hacer realidad el mundo que sueñan.
Quiero una Provincia donde nuestros campos, nuestra energía, nuestra industria llegue a todo el mundo. Quiero una Provincia de pie. De pie señores. Como estuvieron los bonaerenses todos estos años esperando más de nosotros, los dirigentes.
De pie porque no hay dificultad que vaya a derribarnos si trabajamos juntos.  De pie porque esta es nuestra casa y no vamos a dejar que nada ni nadie nos robe lo que podemos ser.
Este es nuestro tiempo. Esta es nuestra oportunidad. Esta es mi parte peleando por todos ustedes porque vale la pena animarse a más. Por nosotros, por nuestra Provincia y por cada bonaerense".